Actualizado el jueves 5/ENE/17

Cartas de San Pablo.

Fuerza de Dios.

Pues no me avergüenzo del Evangelio, que es fuerza de Dios para la salvación de todo el que cree; del judío primeramente y también del griego. Porque en él se revela la justicia de Dios, de fe en fe, como dice la Escritura: El justo vivirá por la fe. (Rm 1, 16-17). 

Comentario: 

Ojalá nosotros podamos decir con el Apóstol Pablo que no nos avergonzamos del Evangelio. Porque tal vez no nos avergoncemos de leerlo y meditarlo, pero cuando tenemos que hacernos la señal de la Cruz antes de comer o al pasar delante de una iglesia, tal vez nos dé vergüenza y tengamos respeto humano. Si hemos procedido así, en el porvenir tenemos que cambiar y dar la cara por Cristo, porque Jesús mismo dice en el Evangelio que Él se avergonzará ante su Padre, de los que se hayan avergonzado de Él ante los hombres de esta generación perversa, y hoy más que nunca esta generación es perversa.

¡San Pablo, ruega por nosotros!

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