Actualizado el sábado 15/SEP/18

Catequesis mariana

Obediencia de María 

La desobediencia perdió a Lucifer y lo convirtió en horrendo demonio. La desobediencia perdió a Adán y Eva y los lanzó del Paraíso y fueron sometidos a la muerte y a todo tipo de dolores y sufrimientos. Pero la obediencia de María reparó toda desobediencia, y así Ella ocupó el puesto en el Cielo que tenía Lucifer, y Ella está por encima de toda criatura espiritual o corporal, y está solo por debajo de Dios. María, nueva Eva, y Jesús, nuevo Adán, por la obediencia hasta el fin, rescataron a la humanidad y devolvieron el orden a la Creación entera, aunque esto se realizará plenamente al fin de los tiempos. ¡Qué importante es la obediencia!, y María la practicó en grado sublime. Y tenemos que saber que si bien María está en el puesto más alto del Cielo porque es una criatura especialmente relacionada con la Santísima Trinidad, ya que es Hija de Dios Padre, Madre de Dios Hijo, y Esposa de Dios Espíritu Santo; hay que saber que Ella está en ese tan alto estado también porque fue obediente hasta el fin y bebió el cáliz más amargo que criatura alguna puede saborear en este mundo, cáliz de dolor y amargura que fue solo inferior al de su Hijo Jesús, pues cuando más se sufre en la tierra, más alto se sube en el Cielo.

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«¡De Maria numquam satis!: ¡De María nunca se dirán bastantes cosas!».