Actualizado el miércoles 15/FEB/17

Conociendo a Jesucristo

Jesucristo es Hombre 

Jesucristo también es Hombre, y como hombre que es, tiene los sentimientos de un hombre, y ha sufrido como un hombre y, misteriosamente sigue sufriendo como hombre en el Cielo, no físicamente pero sí espiritual y moralmente al ver tanta maldad en la humanidad rescatada por Él.

¡Qué consuelo que Jesucristo no solo sea Dios, sino también hombre! Porque entonces Él nos comprende plenamente y tendrá muchísima, infinita compasión de nosotros y de nuestras culpas y pecados, porque Él sabe muy bien, por experiencia, lo duro que es vencer las tentaciones, y lo fácil que es dejarse seducir por la Serpiente.

Él ha sentido tristeza, soledad, angustia, miedo, y por eso nos puede comprender muy bien y será misericordioso con todas estas debilidades que tenemos los hombres.

Así que vayamos confiados a Jesús, porque Él conoce muy bien la naturaleza humana, no solo por ser Él Dios, sino porque también es Hombre, y como hombre sabe muy bien de las debilidades humanas, que si bien él salió triunfador completamente de todas ellas, conoce que es muy fácil caer en la seducción del Maligno y de las tentaciones del mundo.

Recordemos que Él, por miedo y angustia, sudó sangre en el Huerto de los Olivos, ¿y no tendremos confianza en ir a Jesús, diciéndole que tenemos miedo y que somos débiles? Vayamos a Él con mucha confianza que Él nos comprende más de los que nos comprendemos nosotros mismos.

Él es nuestro Gran Amigo, a quien debemos abrirle de par en par nuestro corazón y contarle todo lo que nos pasa.

Y si Jesucristo es hombre, es porque ha tenido una Madre. Y Él nos quiso dar a su Madre para que no nos perdamos en el camino de la vida y podamos llegar finalmente al puerto seguro de la salvación.

Vayamos también a María, para conocer a Jesús, porque no hay criatura en el universo que conozca mejor a Jesús que su propia Madre, la Virgen Santísima.

¡Alabado sea Jesucristo!

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Hoy más que nunca es necesario conocer a Jesucristo, para amarlo más, ya que nadie puede amar lo que no conoce.

Esta sección creada el 1 de abril de 2010, Jueves Santo de la Cena del Señor, estará dedicada a dar a conocer a Jesucristo, Dios y hombre verdadero, y a hacerlo amar por muchos hombres y mujeres de buena voluntad.

Ojalá estos textos nos enciendan el amor a Jesucristo y, como el apóstol San Juan, reclinemos nuestra cabeza sobre el pecho de Jesús y así vivamos felices en esta tierra, hasta ir a gozar un día del Señor en el Cielo, para siempre.

Encomiendo esta sección a la Virgen Santísima, la que mejor conoció a Jesucristo; que Ella nos guíe en esta noble y necesaria, más aún, vital tarea de conocer al Señor.

¡Alabado y adorado sea Jesucristo!