Actualizado el domingo 5/FEB/17

Mensaje a los consoladores de Jesús y María

¡Cuánto sufrimiento!

Jesús, ¡cuánto sufres por la humanidad que cada día se aleja más de tu Corazón misericordioso! Y nosotros los hombres también estamos sufriendo mucho, porque lejos de ti no hay felicidad verdadera, sino solo caos y maldad. Te pedimos, Señor, que intervengas con un milagro de tu Misericordia infinita y que nos vuelvas al camino correcto, en el que ya no te ofendamos con nuestros pecados y vivamos conforme a tus mandamientos. Jesús, no te alejes de los hombres, porque si te alejas de nosotros, el demonio nos llevará hacia el abismo de la perdición. Somos pocos los que estamos quedando fieles a ti, pero por esos pocos que somos, ten misericordia del mundo, porque tú has dicho que no debemos temer ya que somos tu “pequeño rebaño” al que el Padre ha dado su Reino. Te amamos, Señor, y queremos consolarte por todo el mal que te hacen los hombres. Somos pobres nadas, pero te amamos, y amamos también a tu divina Madre, la Virgen. Queremos consolar vuestros Corazones Sagrados con nuestro pobre pero sincero amor. Gracias a ti, Jesús, y a ti, María, por tenernos tanta paciencia, y alejar una y mil veces de nosotros los castigos que una y mil veces hemos merecido por nuestros pecados. Dadnos una nueva oportunidad. Tened misericordia de esta pobre humanidad.


Jesús y María están perfectamente gloriosos en el Cielo, pero siguen sufriendo moral y espiritualmente por los pecados de los hombres. Por eso Jesús ha mostrado su Corazón circundado de espinas a Santa Margarita María de Alacoque y a otros muchos santos, indicando con ello el gran sufrimiento que padece. También María ha mostrado a los pastorcitos de Fátima su Corazón rodeado de una corona de espinas y muchísimas imágenes de la Virgen han llorado, incluso lágrimas de sangre.

Este es el momento de consolar a Jesús y María y por ello he creado este grupo, hoy, cerca de la medianoche del 9 de abril de 2009, Jueves Santo de la Cena del Señor. He elegido esta noche porque es la noche en que Jesús y María más sufrieron, Uno en el Huerto de los Olivos mientras sus apóstoles dormían, y la Virgen en el cenáculo, orando y llorando por su Hijo que sufría terriblemente el abandono, la tristeza, la angustia y el miedo.

La misión de los miembros de este grupo será la de consolar a los Sagrados Corazones de Jesús y de María, con la oración, con los sacrificios, con el cumplimiento fiel de los deberes del propio estado y, sobre todo, con el amor, con muchísimo amor hacia Ellos que dieron todo por los hombres.

Cada día publicaré un sencillo texto que nos ayudará a encender el amor a Jesús y a María en nuestros corazones.

¡Ojalá estos textos den sus frutos y que cada vez seamos más los consoladores de Jesús y María!

Jesús, María, os amo, salvad las almas

 

Si desea recibir estos textos a los consoladores de Jesús y María, por favor SUSCRÍBASE AQUÍ.