Actualizado el lunes 6/FEB/17

Dios es bueno y nos ama

El mal no viene de Dios. 

El mal, de cualquier clase que sea, no viene de Dios, jamás puede venir de Dios, porque el mal es una imperfección, y Dios es perfecto, y todo lo que hace, lo hace perfecto.

Entonces ¿de dónde viene todo el mal que hay en el mundo y en nuestras vidas? Viene del demonio, del pecado y de los hombres unidos a Satanás.

Por eso cuando nos sucede algo que no es bueno, siempre debemos pensar que no es Dios el causante de aquello, sino que son fuerzas extrañas a Dios, pero que Él, si lo ha permitido, ha sido por motivos siempre de amor hacia nosotros y nunca de odio o venganza.

Dios no castiga, en el sentido de que Dios nunca hace mal a sus criaturas, pero permite, como castigo amoroso, que el Mal nos haga mal, pero siempre porque sabe Dios sacar bienes del mal que nos hacen.

Así que estemos atentos para cuando nos suceda algo impensado y que nos entristece o nos subleva contra Dios, porque no es Él quien lo ha causado. Entonces, antes de acusar a Dios, pidámosle que nos ayude y que convierta todo el mal que padecemos en frutos de bien y de vida eterna. Porque quien tiene fe, sabe sacar de todo lo que le sucede en la vida, frutos para el Cielo.

¡Bendito sea Dios!

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En esta sección creada el 11 de Julio de 2011, memoria de San Benito abad, iremos meditando sobre la bondad de Dios y el amor que Él tiene hacia nosotros. Porque no hay nada que ayude más en la vida espiritual que el sabernos amados por Dios en todas las circunstancias, confiando en que Él es la Bondad infinita y que de Él no puede venirnos nunca ningún mal.