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miércoles 25/ABR/12Dios también es Justo.
Dios es la Bondad infinita y no hay palabras para hablar todo sobre la bondad de Dios. Pero esa bondad no debe ser para nosotros motivo para abusar de ella, sino más bien para acogernos a ella mientras tenemos tiempo, es decir, mientras vivimos en este cuerpo mortal, que es el tiempo de la misericordia, en que Dios nos espera y nos perdona.
¡Ay de los que abusan de la bondad de Dios! Tendrán un Infierno especialmente terrible, porque la conciencia les remorderá de manera especial por haber despreciado semejante amor del Señor.
Con Dios no se juega, y de Dios nadie se burla impunemente, dice la Escritura. Por eso nuestro trato para con el Señor, debe ser amoroso pero también respetuoso, ni más ni menos que como se trata a un padre de la tierra, que es bueno, pero al que también respetamos.
Recordemos que Dios es Dios, y nosotros somos sólo criaturas, que por bondad de Dios somos algo, y que si Él nos dejara de amar, volveríamos a la nada.
Aprovechemos que Dios es bueno, no para seguir pecando, sino para convertirnos, para pedirle perdón a Dios ahora que todavía es el tiempo propicio. No sea cosa que nos llegue la muerte y nos arrebate de este mundo, y nos presentemos ante el Juez eterno en pecado mortal, porque habremos hecho inútil para nosotros la infinita bondad de Dios.
¡Bendito sea Dios!
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En esta sección creada el 11 de Julio de 2011, memoria de San Benito abad, iremos meditando sobre la bondad de Dios y el amor que Él tiene hacia nosotros. Porque no hay nada que ayude más en la vida espiritual que el sabernos amados por Dios en todas las circunstancias, confiando en que Él es la Bondad infinita y que de Él no puede venirnos nunca ningún mal.