Actualizado el
sábado 21/ABR/12Dinero.
Nadie puede servir a dos señores; porque aborrecerá a uno y amará al otro; o bien se entregará a uno y despreciará al otro. No pueden servir a Dios y al Dinero. (Mt 6, 24).
Enseñanza:
Dios y el dinero son dos señores opuestos, y por eso Jesús nos dice que no podremos servir a ambos al mismo tiempo.
En estos tiempos el materialismo se nos va metiendo un poco a todos, e incluso a los mismos católicos y hombres de iglesia.
Hay que estar atentos para no caer en los lazos de este tremendo pulpo que es el materialismo, y aprender de Jesús y contemplar su vida, cómo fue su nacimiento, pobre en un portal; y su muerte, pobre, sin un lugar donde ser sepultado.
Si Jesús, que es Dios, quiso nacer, vivir y morir pobre, a pesar del río de oro que pasó por sus manos, con las limosnas que hacían los ricos para que se las distribuyera a los pobres, y además siendo Él mismo Dios, que hubiera podido disponer de todas las riquezas que quisiera. Digo, si Jesús a pesar de todo ello, quiso permanecer pobre, es porque eso es lo mejor.
No es que estén mal las riquezas, lo que está mal es atar nuestro corazón a ellas, y llegar hasta pecar, robar y matar por obtenerlas.
Tengamos cuidado y tratemos de sondear nuestro corazón a ver qué anhelos tiene, porque donde esté nuestro tesoro, allí mismo estará también nuestro corazón. Y quienes quieren servir a Dios realmente, deben saber usar bien el dinero y no apegarse a él.
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