PortadaActualizado el miércoles 23/MAR/16

Evangelio explicado

Mt 12, 23-24.  

Pecado contra el Espíritu Santo. 

Y toda la gente asombrada decía: “¿No será éste el Hijo de David? Mas los fariseos, al oírlo, dijeron: “Éste no expulsa los demonios más que por Beelzebul, Príncipe de los demonios.” 

Comentario: 

Los fariseos aquí cometen el pecado contra el Espíritu Santo, es decir, que atribuyen un origen malo al bien que hace el Señor.

Y nosotros, para no caer en un error semejante, debemos juzgar el árbol por los frutos, pues si algo es bueno, si el fruto es bueno, entonces viene de Dios, porque donde hay caridad y amor, allí está Dios.

Debemos ser sencillos y honestos al ver las obras de los hermanos, para no condenar injustamente, porque si lo que vemos es bueno, entonces quien lo realiza también es bueno.

El pecado contra el Espíritu Santo no tiene perdón ni en este mundo ni en el venidero, porque es de tal gravedad, que es imperdonable, pues es la misma alma que se cierra al perdón, siendo como un espejo ustorio, que rebota la gracia y la misericordia divinas.

Dios no puede hacer el mal, aunque lo puede permitir siempre para sacar un bien mayor.

Así que no confundamos el actuar de Dios atribuyéndolo al demonio, porque caeremos en desgracia de Dios.

Si desea recibir el Evangelio explicado periódicamente en su correo electrónico, por favor
SUSCRÍBASE AQUÍ