PortadaActualizado el jueves 11/SEP/14

Evangelio explicado

Mt 12, 7. 

Misericordiosos. 

Si hubieran comprendido lo que significa Misericordia quiero, que no sacrificio, no condenarían a los que no tienen culpa. 

Comentario: 

Aquí Jesús no habla de que no quiere los sacrificios, es decir, las renuncias y penitencias, sino que habla de los sacrificios del Antiguo Testamento, pues el Señor no se puede contradecir ya que nos ha dicho que hagamos penitencia. Pero todavía hay una cosa mejor por hacer, y es la misericordia. Tener misericordia con los hermanos, ser misericordiosos con todos, es lo que más agrada a Dios.

Por eso tenemos que ver cómo va nuestra vida cristiana, si estamos cumpliendo sólo reglas o ponemos en práctica el amor a Dios y a los hermanos, realizando algunas de las catorce obras de misericordia que nos enseña el catecismo.

Recordemos que hay una gran promesa del Señor para aquellos que sean misericordiosos: que habrá misericordia también para ellos. Y no sólo misericordia de Dios habrá para los misericordiosos, sino que también los hombres se compadecerán de quienes practicaron misericordia de alguna manera.

Así que el mejor negocio que tenemos en este mundo es el de practicar la misericordia corporal y espiritual, ya que si hacemos así, tenemos el Cielo asegurado porque ya no somos juzgados por Dios, sino que anticipamos el juicio con nuestro buen obrar, y así estamos salvados.

El mundo se está volviendo cada vez más frío y cruel porque muchos se están olvidando de ser misericordiosos. Y justamente en estos tiempos, que es cuando los hombres más misericordia de Dios necesitan, es que se entibian y no son misericordiosos, y así se autoexcluyen de la Misericordia divina.

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