PortadaActualizado el sábado 11/ABR/15

Información sobre la Consagración a María 

[27] La gracia perfecciona a la naturaleza, y la gloria, a la gracia. Es cierto, por tanto, que el Señor es todavía en el cielo Hijo de María como lo fue en la tierra y, por consiguiente, conserva para con Ella la sumisión y obediencia del mejor de todos los hijos para con la mejor de todas las madres. No veamos, sin embargo, en esta dependencia ningún desdoro o imperfección en Jesucristo. María es infinitamente inferior a su Hijo, que es Dios. Y por ello, no le manda como haría una madre a su hijo de aquí abajo, que es inferior a ella. María, toda transformada en Dios por la gracia y la gloria, que transforma en Él a todos los santos, no le pide, quiere ni hace nada que sea contrario a la eterna e inmutable voluntad de Dios.

Por tanto, cuando leemos en san Bernardo, san Buenaventura, san Bernardino y otros, que en el cielo y en la tierra todo, inclusive el mismo Dios, está sometido a la Santísima Virgen, quieren decir que la autoridad que Dios le confirió es tan grande que parece como si tuviera el mismo poder de Dios y que sus plegarias y súplicas son tan poderosas ante Dios que valen como mandatos ante la divina Majestad. La cual no desoye jamás las súplicas de su querida Madre, porque son siempre humildes y conformes a la voluntad divina.

Si Moisés, con la fuerza de su plegaria, contuvo la cólera divina contra los Israelitas en forma tan eficaz que el Señor altísimo e infinitamente misericordioso, no pudiendo resistirle, le pidió que le dejase encolerizarse y castigar a ese pueblo rebelde (cfr. Ex. 32, 10-14), ¿qué debemos pensar, con mayor razón, de los ruegos de la humilde María, la digna Madre de Dios, que son más poderosos delante del Señor, que las súplicas e intercesiones de todos los ángeles y santos del cielo y de la tierra?   

(del Tratado de la Verdadera Devoción a la Santísima Virgen María) 

Comentario: 

A María se la llama la “Omnipotencia Suplicante”, porque todo lo puede con su oración. Y es que Ella es la Hija de Dios Padre, Madre de Dios Hijo y Esposa del Espíritu Santo, y todo lo que pide a Dios lo obtiene infaliblemente. Ya en las Bodas de Caná se deja entrever esto, porque aún no había llegado la hora de que Jesús comenzara a manifestarse públicamente con sus milagros. Sin embargo, ante el pedido de su Madre, Jesús no se niega y adelanta la hora de su manifestación. María también adelantó la hora de la Encarnación del Verbo. María hizo que Jesús resucitara antes de tiempo, pues no estuvo tres días en el sepulcro. Y es muy probable que Ella acorte los días de la terrible dominación del Anticristo y adelante el triunfo de Dios con la Segunda Venida de Jesús al mundo. Por eso es una gran gracia que podamos consagrarnos a Ella, pues estaremos seguros de nuestra salvación y llegaremos a la santidad más rápidamente.

¡Inmaculado Corazón de María!

¡Sé la salvación del alma mía!

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En esta sección, que se inaugura el 28 de abril de 2008, día de San Luis María Grignion de Montfort, encontrará distintos textos que hablan sobre la Consagración a la Santísima Virgen María, los cuales usted podrá ir leyendo y meditando y, si se decide a consagrarse a María, previa consulta con su director espiritual si es que lo tiene, puede hacerlo utilizando el método de San Luis María Grignion de Montfort que consiste en prepararse durante 30 días con meditaciones y oraciones, para hacer formalmente la consagración a la Virgen.

Por lo tanto si usted decide consagrarse, debe elegir un día de fiesta mariana, por ejemplo Santa María Madre de Dios (1 de enero), Virgen de Lourdes (11 de febrero), Anunciación (25 de marzo), Virgen de Fátima (13 de mayo), Inmaculado Corazón de María (mes de junio), Virgen del Carmen (16 de julio), Asunción de María (15 de agosto), María del Rosario de San Nicolás (25 de septiembre), Nuestra Señora del Rosario (7 de octubre), Virgen de la Medalla Milagrosa (27 de noviembre), Inmaculada Concepción (8 de diciembre),  cualquier primer sábado de mes, etc., etc.; y a partir de ese día elegido (que será el día de su consagración a María) debe tomar los 30 días previos para hacer la preparación, la cual puede ver o descargar haciendo clic aquí. Luego que hace los treinta días de preparación, el día siguiente se consagra a María.

También puede consagrarse a María de una forma más sencilla, a su Corazón Inmaculado, rezando una simple oración con la intención de consagrarse y entregarse a Ella por completo. Clic aquí para consagrarse a María.

Nota: En estos textos se habla de esclavitud mariana, que es en definitiva la consagración a María, como lo hace notar en la siguiente frase el Padre Gobbi del Movimiento Sacerdotal Mariano: "Para vivir la consagración a María, es necesario ofrecerse a Ella en una esclavitud de amor, la cual se realiza concretamente si vivimos como hijos confiados a su Corazón Inmaculado y con la mayor docilidad nos dejamos nutrir, vestir y conducir por Ella en todo momento."

 

Para conocer más sobre la Consagración a María le recomiendo que lea los siguientes libros:

- “El Secreto de María” clic aquí.

- “Tratado de la Verdadera Devoción a la Santísima Virgen María” clic aquí.

- "Fundamentos de la Vida Mariana" clic aquí.

O puede descargar estos tres libros en la sección Descarga de archivos.

 

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