Actualizado el jueves 24/SEP/15

La Santísima Virgen en la Obra de María Valtorta

María la Corredentora. 

Dice Jesús:

“Pero mis corderitas estarán conmigo. En un lugar elegido por Mí para su bienaventurado descanso tras tanta lucha. El lugar es dis­tinto del de los salvados. Para los generosos hay un puesto especial. No entre los mártires y no entre los salvados. Son menos que los primeros y mucho más que los segundos y están en el medio entre las dos hileras.

Perseverad, vosotros que me amáis. Por aquel lugar merece la pena toda la fatiga presente porque es la zona de los corredentores, a la cabeza de los cuales está María, mi Madre”. 

(del Cuaderno 43 de María Valtorta)  

Comentario: 

María es la Corredentora, porque si bien Cristo es el Único Mediador con el Padre, María es la mediadora entre los hombres y Cristo.

La Virgen, con su tremendo sacrificio y sufrimiento, ayudó a Cristo a redimir a la humanidad. Porque si el Señor ha dejado una partecita de su cruz para cada hombre, ¿no lo habrá hecho mucho más con su Madre, llamada a ocupar el lugar más alto en el Cielo?

Sabemos que más alto se sube al Cielo, cuanto más se ha sufrido en la tierra. Así María, que está en el lugar más elevado en el Paraíso, y viene sólo después de Dios, entonces comprenderemos un poco el infinito dolor de su Corazón.

Así que cuando suframos, miremos a esta Estrella que es la Virgen, porque Ella está acostumbrada a padecer, y en cierta forma Ella sigue sufriendo, no físicamente, pero sí moral y espiritualmente, y por eso en tantas apariciones llora incluso lágrimas de sangre. Por eso María sabe compadecerse de nuestros dolores, y tiene una mano suave para medicarlos, y calmarlos.

Si amamos a María, no podemos menos de tratar de imitarla, y en eso demostraremos el amor que le tenemos. Pero también le demostraremos nuestro amor, con el consuelo que le demos a su Corazón Inmaculado, tan herido por los hombres ingratos.

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