PortadaActualizado el sábado 13/DIC/14

Interpretación del Apocalipsis

Fátima (Portugal), 13 de octubre de 1988

71 Aniversario de la última aparición

Os abro el libro sellado

“Hoy concluyen aquí en Fátima los Cenáculos, que en este Año Mariano, has celebrado en todas las naciones de Europa con los Sacerdotes y Fieles de mi Movimiento.

Ya mi gran red de amor y salvación se ha echado en todas las partes del mundo.

Desde este lugar, en donde me aparecí como la Mujer vestida del Sol, os anuncio que el tiempo de la purificación ha llegado ya a su culmen, y que por esto se os llama a vivir los momentos más dolorosos de todo lo que os he profetizado.

El Señor me manda a vosotros para que lleve a cabo el plan que la Santísima Trinidad me ha confiado en estos tiempos.

Os abro el libro sellado para que se revelen los secretos en él contenidos.

Os he reunido de todas las partes de la tierra y habéis sido formados por Mí para estar prontos a los grandes acontecimientos que os aguardan.

Sólo así podréis realizar vuestra importante misión.

En la gran apostasía, que se ha difundido por doquier, debéis permanecer enraizados fuertemente en la verdadera fe y ser valientes testigos de ella.

En la gran tribulación, que estáis viviendo, debéis convertiros en el signo de mi paz y de mi materna protección.

En el gran castigo, que está ya cayendo sobre este mundo, debéis ser el auxilio de todos para caminar por la senda de la confianza, de la oración, de la esperanza y de un abandono filial al amor de vuestro Padre Celeste.

Mi Luz se hará cada vez más fuerte para anunciar la venida de Jesús, Rey de Justicia y de Paz, que todo lo renovará.

Desde este mi venerado Santuario os pido que acojáis mi palabra y creáis en mis mensajes.

Abridme las puertas de vuestros corazones y vivid en la paz y en la gracia del Señor.

Soy la Reina del Santo Rosario y os bendigo a todos con este signo de mi segura victoria.”

(Mensaje al Padre Gobbi, del Movimiento Sacerdotal Mariano) 

Comentario: 

El Reino de Cristo llegará a la tierra con la segunda venida de Jesús. Pero antes de ello y como preparación, tendremos que pasar, el mundo y la Iglesia, por la Purificación, la Gran Tribulación y el Castigo.

Ojalá no habláramos de este tema. Pero si la Virgen nos lo propone y nos desvela el futuro, es para que nos preparemos concienzudamente a estos acontecimientos. Es una gran misericordia que el Cielo nos revele estas cosas, para que no nos tomen desprevenidos, y así podamos entender un poco lo que está sucediendo en el mundo.

Así como Cristo, para resucitar, tuvo que pasar por la cruz y la muerte; así también el mundo y la Iglesia deberán pasar por una aparente muerte para llegar a los cielos nuevos y a la tierra nueva que nos promete Dios, es decir, el Reino de Dios en el mundo.

Pero según sea nuestra respuesta a los pedidos que nos hace la Santísima Virgen, de rezar y hacer sacrificios, así será también el grado de dificultad que tendremos en estos acontecimientos, porque si la Virgen nos habla es porque todavía hay tiempo y modo de evitar, o al menos atenuar un poco las acontecimientos y los sufrimientos.

No nos durmamos y estemos atentos, porque hoy más que nunca el Señor llegará a la hora menos pensada. Y sabemos que la Gran Babilonia (que según algunos es toda la tierra), es destruida en una hora con fuego que cae del cielo.

Pero no tengamos miedo si vivimos en gracia de Dios, si nos hemos consagrado al Inmaculado Corazón de María y si rezamos todos los días el Rosario.

En cambio si no hacemos estas cosas, entonces sí deberíamos temer, porque no estamos, y no estaremos, preparados para el tremendo choque contra las fuerzas del Mal.

No tengamos miedo si nuestra vida es acorde con lo que Dios quiere de nosotros, con la voluntad de Dios.

(Vea cómo Consagrarse al Corazón Inmaculado de María)


Si desea recibir estos mensajes sobre la interpretación del Apocalipsis, en su correo electrónico, por favor:
SUSCRÍBASE AQUÍ

 

 

En aquel tiempo, se alzará Miguel, el gran Príncipe, que está de pie junto a los hijos de tu pueblo. Será un tiempo de tribulación, como no lo hubo jamás, desde que existe una nación hasta el tiempo presente. En aquel tiempo, será liberado tu pueblo: todo el que se encuentre inscrito en el Libro. Y muchos de los que duermen en el suelo polvoriento se despertarán, unos para la vida eterna, y otros para la ignominia, para el horror eterno. Los hombres prudentes resplandecerán como el resplandor del firmamento, y los que hayan enseñado a muchos la justicia brillarán como las estrellas, por los siglos de los siglos. En cuanto a ti, Daniel, oculta estas palabras y sella el Libro hasta el tiempo del Fin. Muchos buscarán aquí y allí, y aumentará el conocimiento". Yo, Daniel, miré y vi que otros dos hombres estaban de pie, uno en una orilla del río y otro en la orilla opuesta. Uno de ellos dijo al hombre vestido de lino que estaba sobre las aguas del río: "¿Para cuándo será el fin de estos prodigios?". Yo oí al hombre vestido de lino que estaba sobre las aguas del río. Él alzó su mano derecha, y su mano izquierda hacia el cielo y juró por aquel que vive eternamente: "Pasará un tiempo, dos tiempos y la mitad de un tiempo; y cuando se haya acabado de aplastar la fuerza del pueblo santo, se acabarán también todas estas cosas". Yo oí, pero no entendí. Entonces dije: "Señor mío, ¿cuál será la última de estas cosas?". Él respondió: "Ve Daniel, porque estas palabras están ocultas y selladas hasta el tiempo final. Muchos serán purificados, blanqueados y acrisolados; los malvados harán el mal, y ningún malvado podrá comprender, pero los prudentes comprenderán. A partir del momento en que será abolido el sacrificio perpetuo y será instalada la Abominación de la desolación, pasarán mil doscientos noventa días. ¡Feliz el que sepa esperar y llegue a mil trescientos treinta y cinco días! En cuanto a ti, ve hacia el Fin: tú descansarás y te levantarás para recibir tu suerte al fin de los días". (Daniel 12, 1-13)

Sepan, en primer lugar, que en los últimos días vendrán hombres burlones y llenos de sarcasmo, que viven de acuerdo con sus pasiones, y que dirán: "¿Dónde está la promesa de su Venida? Nuestros padres han muerto y todo sigue como al principio de la creación". Al afirmar esto, ellos no tienen en cuenta que hace mucho tiempo hubo un cielo, y también una tierra brotada del agua que tomó consistencia en medio de las aguas por la palabra de Dios. A causa de esas aguas, el mundo de entonces pereció sumergido por el diluvio. Esa misma palabra de Dios ha reservado el cielo y la tierra de ahora para purificarlos por el fuego en el día del Juicio y de la perdición de los impíos. Pero ustedes, queridos hermanos, no deben ignorar que, delante del Señor, un día es como mil años y mil años como un día. El Señor no tarda en cumplir lo que ha prometido, como algunos se imaginan, sino que tiene paciencia con ustedes porque no quiere que nadie perezca, sino que todos se conviertan.  (II Pedro 3, 3-9)

Esta sección se crea el 2 de Abril de 2010, Viernes Santo, y día del Siervo de Dios Juan Pablo II, a quien se la encomendamos, junto con la interpretación correcta del Apocalipsis y todas las profecías que hablan sobre el Fin de los Tiempos.

Que la Virgen nos guíe en esta tan importante, actual y necesaria tarea, para que podamos ser de los que estemos escritos en el Libro de la Vida el Último Día.

 

Bookmark and Share