(Sección especialmente dedicada a los Apóstoles de la Divina Misericordia)

Actualizado el jueves 23/FEB/17

Mensaje de Misericordia

La Bondad de Dios 

Ni la lengua de los hombres ni la de los ángeles, podrá nunca hablar debidamente y ensalzar la Bondad infinita de Dios. Digamos todo lo que queramos sobre la Bondad de Dios, y siempre nos quedaremos por debajo de la realidad. ¿Pero Dios no castiga? Sí, esa es una forma de hablar de la Sagrada Escritura. Pero tenemos que saber que de Dios no puede venir ningún mal, pues Él es la Bondad infinita y el mal es una imperfección y por eso no puede venir de Dios. El mal viene de Satanás y de los hombres. Cuando se dice que Dios castiga, no es que Él mismo haga el mal, porque eso es imposible, sino que Él permite el mal para castigo del o de los culpables. Y así se suele decir que Dios castiga. El diluvio universal no fue enviado por Dios sino que Él lo permitió, lo mismo que el fuego que cayó sobre Sodoma y Gomorra y también la esclavitud del pueblo hebreo. Es lo que se llama la “voluntad permisiva” de Dios. Por eso, cuando pensemos en Dios, sepamos que de Él solo puede venirnos el bien y el amor, y todos los demás males no vienen de Dios sino del enemigo.

Jesús, en Vos confío.


Difunda este Mensaje de Misericordia, ya que Jesús ha prometido que:

“A las almas que propaguen la devoción a mi Misericordia, las protejo durante toda su vida como una madre cariñosa protege a su niño recién nacido y a la hora de la muerte no seré para ellas Juez sino Salvador misericordioso”.

“Las almas que adoren mi Misericordia y propaguen la devoción a ella invitando a otras almas a confiar en mi Misericordia, no experimentarán terror en la hora de la muerte. Mi Misericordia les dará amparo en este último combate”.

Si desea recibir estos mensajes por email, suscríbase a los Apóstoles de la Divina Misericordia haciendo CLIC AQUÍ

 

(Puede bajar el Diario completo en la sección Descarga de Archivos)