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Actualizado el domingo 6/JUL/14

Mensaje de Misericordia

Estamos hechos para amar. 

Los hombres estamos hechos para amar, y si no amamos lo verdadero, entonces amaremos lo falso. Si no amamos a Dios y al prójimo, entonces amaremos desordenadamente el dinero, el poder, el placer, los honores, la salud, etc.

Dios nos ha hecho para que amemos, pero el mundo, y en el mundo Satanás y sus secuaces, hacen de todo para enfriarnos en el amor a Dios y al prójimo. Efectivamente  por medio de la televisión y los periódicos se nos muestran multitudes de noticias, de injusticias y desgracias, tratando de hacernos tener miedo y cerrarnos a la caridad y misericordia con todos. Se pide justicia para los criminales y se quiere la venganza ya mismo, sin tener en cuenta que es Dios el que debe dar a cada uno lo que le corresponde, y que en cuanto a nosotros, lo que nos toca es perdonar de corazón a todos.

Pero el diablo canta victoria porque ha logrado en gran parte enfriar en la caridad a la humanidad, y llevarla por los derroteros del odio y la venganza. Pero recordemos que fue por venganza que comenzó la desgracia del primer pecado, pues efectivamente era Satanás quien quería vengarse de Dios, haciendo caer a nuestros primeros padres en el paraíso terrenal.

Abramos los ojos al bien y cerrémoslos al mal, es decir a la televisión y a los periódicos, para no perder la compasión y el amor por todos. De lo contrario, si seguimos alimentándonos con estos medios, terminaremos, también nosotros, odiando a los hermanos, o al menos seremos muy fríos para con los demás.


Difunda este Mensaje de Misericordia, ya que Jesús ha prometido que:

“A las almas que propaguen la devoción a mi Misericordia, las protejo durante toda su vida como una madre cariñosa protege a su niño recién nacido y a la hora de la muerte no seré para ellas Juez sino Salvador misericordioso”.

“Las almas que adoren mi Misericordia y propaguen la devoción a ella invitando a otras almas a confiar en mi Misericordia, no experimentarán terror en la hora de la muerte. Mi Misericordia les dará amparo en este último combate”.

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