PortadaActualizado el viernes 3/OCT/14

Mensaje de María del Rosario de San Nicolás con comentario

Aumentar la fe. 

22-9-84                 (Intención de la Novena del 17 al 25)                      294 

Hijos míos: Esta Novena que estáis haciendo servirá para amar más a mi Hijo, para aumentar la fe en El.

Encomendaos al Señor y confiad en Su Misericordia. Que cada corazón esté dispuesto a recibir mi Corazón.

¡Alabad al Señor! 

Comentario: 

En estos tiempos difíciles, señalados como los tiempos de la gran apostasía y la pérdida masiva de la fe, la Santísima Virgen nos invita a rezar el Rosario por el aumento de nuestra fe en Jesucristo, Único salvador del mundo.

Y es que quien vive con fe tiene una luz de esperanza, porque junto con la fe están la esperanza y la caridad. En cambio quien no tiene fe, tampoco tiene esperanza y vive desesperado y es presa de las modas del momento, y tampoco tiene amor y caridad para con los hermanos.

Por eso sin fe el hombre no puede vivir, y si vive sin fe, su vida es muy oscura e influenciada por el Maligno, que va llevando a las almas por el camino del mal y del odio.

La solución para el mundo es que crea en Cristo, que vuelva a tener fe en el Señor, y es por ello que la Virgen invita a todos sus hijos a rezar más, para que la fe aumente en los corazones, y así el mundo sea salvado por el Señor.

María del Rosario de San Nicolás, ruega por nosotros.

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Nos dice la Santísima Virgen María del Rosario de San Nicolás en su mensaje Nº 607, del 05/07/1985

Hija: En todas las ciudades, en todos los rincones, deben estar las palabras del Señor dichas a ti.

Nada debe esconderse, digo predicad, entonces predicadlo.

El Señor es la Ley, en el Cielo y en la tierra.

Amén. Amén.

En el Nº 786, del 24/01/1986, dice:

Hija mía: Mis mensajes deben ser leídos despaciosamente, para que puedan ser digeridos como Yo lo deseo.

Quiero que cada hijo, llegue a vivir en gracia de Dios y amándolo como El debe ser amado.

La debilidad del ser humano se agudiza en la medida en que se aleja de Dios; es por eso que en este tiempo, parece que estuviera venciendo el enemigo.

Si mis hijos comprendieran cuanto dice esta Madre, todo cambiaría.

Que entreguen sus cuerpos y sus almas al Señor, teniendo la seguridad que el Señor los salvará.

Amén, amén.

Y en el mensaje Nº 1585, del 26/12/1988, nos dice:

En estos tiempos, en que el veneno del maligno parece contaminarlo todo, el Señor, se manifiesta para que sea posible la salvación de las almas.

Estas palabras pueden llegar a debilitarse si se guardan, si no se extienden; deben ser anunciadas en toda la tierra.

Quiero oración, unión y fuerza en los espíritus, ya que ahí radica la eficacia del mensaje de esta Madre.

Hijos míos: Os invito a ser evangelizadores de vuestros hermanos.

Amén, amén.

Predícalo hija. 

 

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