Actualizado el domingo 26/AGO/18

Palabras de Jesús

Conviértanse. 

Conviértanse, porque el Reino de los Cielos ha llegado. (Mt 4, 17)  

Comentario: 

Esto es lo que nos dice también hoy Jesús, porque es necesario que nos convirtamos realmente para entrar en el Reino de Dios que pedimos en el Padrenuestro y que Cristo instaurará pronto en la tierra. Convertirse es dejar el camino equivocado y volver a tomar el camino correcto, es decir, el camino del cumplimiento de los Diez Mandamientos y de las enseñanzas del Evangelio. Se acercan tiempos en que solo los que tengan una vida intachable podrán salvarse de las calamidades que sucederán en el mundo, porque pronto el demonio reclamará para su uso toda alma manchada. Es necesario que vigilemos y oremos, no sea que nos suceda como a los tres apóstoles que se quedaron dormidos en el Huerto de los Olivos y que, cuando les sobrevino la tentación, no estaban preparados. La Virgen, en todas sus apariciones, nos dice esto mismo que hoy dice el Señor: ¡Conviértanse, porque el Reino de los Cielos está cerca!

Jesús, en Vos confío.

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"Jesús, en el Tabor, se manifestó con toda su majestad y con toda su gloria a sus tres discípulos preferidos. De la nube luminosa que los envolvía resonó repentinamente una voz, la voz del Padre celestial: «Este es mi Hijo muy amado, en quien he puesto mis complacencias: escuchadlo».

Otro hecho evangélico.

Sucedió en las bodas de Caná. La delicadeza atenta de Nuestra Señora acaba de adivinar el aprieto de quienes la han invitado. Ella, y Ella sola, conoce la omnipotencia de Jesús. Y va a abogar por la causa de sus amigos. «Hijo, no tienen vino». A primera vista Jesús parece desechar el pedido; en realidad, y como siempre, la oración de su Madre va a ser escuchada. María lo ha comprendido enseguida. Apaciblemente dice a los servidores: «Haced lo que El os diga».

Por eso en esta sección se irán colocando frases de Jesús tomadas del Santo Evangelio, para seguir el consejo que nos dio el Padre eterno y la Santísima Virgen, es decir escuchar al Señor y obrar de acuerdo a sus enseñanzas.