PortadaActualizado el sábado 12/MAY/12

Quince minutos con el Espíritu Santo

Entusiasmo. 

Espíritu Santo, ven a darme entusiasmo en la vida, porque sé muy bien que un santo triste es un triste santo. Por eso es que te ruego que me infundas nuevos bríos para hacer apostolado y vivir con alegría la vida cristiana.

¡Señor, cuánto tiempo desperdiciado por no tener entusiasmo! Me quedo estancado y no me muevo para hacer el bien. Estoy como paralizado y dejo que así pasen las horas, los días, los meses y los años, sin embarcarme en la aventura de ser tu apóstol.

Pero es que los apóstoles, antes de tu venida, Espíritu Divino, eran también miedosos y no tenían entusiasmo para predicar el Evangelio. Pero cuando tú descendiste sobre ellos, entonces sí que desafiaron al mundo entero y ya no tuvieron miedo, y emprendieron la conquista del mundo para Cristo.

Entonces me doy cuenta que los ímpetus los das tú, Espíritu de amor, y que sin ti no puedo ni mover un dedo en el bien.

Ven, entonces a mi alma, a mi vida, y dame el entusiasmo de darlo todo por la salvación de las almas y mi propia salvación.


Debemos acostumbrarnos a hablar todos los días con el Espíritu Santo, pues Él es el Santificador de nuestras almas. Es por eso que hoy, 5 de junio de 2009, Primer Viernes de Mes, dedicado al Sagrado Corazón de Jesús, comienzo a publicar estos sencillos textos que tratarán de ser una ayuda en la conversación que mantendremos con el Divino Espíritu durante quince minutos diarios.

Con esta práctica nos acostumbraremos a hablar con el Espíritu Santo y con el paso del tiempo nuestro hablar con Él se hará ininterrumpido.

Ojalá estos textos den sus frutos y que cada vez amemos más al Espíritu de Dios

Ven Espíritu Santo,

ven por medio de la poderosa intercesión

del Corazón Inmaculado de María,

tu amadísima Esposa

Más sobre el Espíritu Santo...

 

Si desea recibir estos textos para hacer los QUINCE MINUTOS CON EL ESPÍRITU SANTO, por favor SUSCRÍBASE AQUÍ.