Actualizado el
jueves 10/MAY/12Fe en la oración.
Con la oración lo podemos todo. Pero ¿tenemos suficiente fe cuando rezamos? Porque el Señor nos ha dicho en el Evangelio que lo que pidamos en la oración, que creamos en el fondo del corazón que ya lo hemos obtenido, y lo obtendremos.
La verdad es que tenemos que reconocer que nuestra oración no es todo lo confiada que espera el Señor, porque cuando pedimos, nos decimos a nosotros mismos, tal vez inconscientemente: “Dios no me puede conceder esto”.
¿Qué es lo que Dios no puede conceder? ¿Acaso Él no lo puede absolutamente todo?
Entonces debemos poner especial cuidado en rezar con confianza y fe, puesto que de la oración depende nuestra vida espiritual, lo que obtengamos y hasta nuestra propia salvación y la salvación de otras muchísimas almas, entre las cuales las de nuestros seres más queridos.
¿No ha dicho el Señor en el Evangelio que si pedimos con fe, que una montaña se mueva de lugar y se plante en el mar, y no dudamos en nuestro corazón, todo se conseguirá? ¿Y por qué entonces somos tan volubles cuando rezamos, y tan desconfiados? De esa forma no esperemos obtener nada de Dios, pues lo dice el Apóstol Santiago en su carta.
San Alfonso María de Ligorio ha dicho que el que reza se salva y el que no reza se condena. Pero habría que añadir que el que reza con fe y confianza obtiene todo lo que pide, y cosas que ni se imaginaba que también obtendría. Pero quien reza con poca fe y confianza, a duras penas se salvará y obtendrá sólo lo imprescindible para no sucumbir.
Recordemos que Jesús en el Evangelio pedía fe para realizar sus milagros, y alababa a quien le demostraba su fe sencilla pero fuerte.
Para quien tiene fe en Dios, todo es posible.
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"¡Simón, Simón! Mira que Satanás ha solicitado el poder sacudirlos como trigo; pero yo he rogado por ti, para que tu fe no desfallezca. Y tú, cuando hayas vuelto, confirma a tus hermanos." (Lc 22, 31-32)
"Bien sabemos por qué perturbaciones están hoy agitados, en lo tocante a la fe, algunos grupos de hombres, los cuales no escaparon al influjo de un mundo que se está transformando enteramente, en el que tantas verdades son o completamente negadas o puestas en discusión. Más aún, vemos incluso a algunos católicos como cautivos de cierto deseo de cambiar o de innovar. La Iglesia juzga que es obligación suya no interrumpir los esfuerzos para penetrar más y más en los misterios profundos de Dios, de los que tantos frutos de salvación manan para todos, y, a la vez, proponerlos a los hombres de las épocas sucesivas cada día de un modo más apto. Pero, al mismo tiempo, hay que tener sumo cuidado de que, mientras se realiza este necesario deber de investigación, no se derriben verdades de la doctrina cristiana. Si esto sucediera -y vemos dolorosamente que hoy sucede en realidad-, ello llevaría la perturbación y la duda a los fieles ánimos de muchos." (Papa Pablo VI)
Es por eso que he creado esta sección, Rayos de Fe; como quien dice Rayos de Sol, es decir, rayos de luz que fortalezcan nuestra fe y la de muchos. En ella iremos repasando las verdades fundamentales de nuestra Santa Religión Católica, tomando como referencia los artículos del Credo del Pueblo de Dios, compuesto por el Papa Pablo VI.
Esta sección es creada el 29 de junio de 2009, solemnidad de los Santos Pedro y Pablo, apóstoles, a quienes se la encomendamos.