Actualizado el lunes 27/FEB/17

Reflexionando con la Biblia

El jardín del Edén. 

Y plantó Yahvé Dios un jardín en Edén, al oriente, donde colocó al hombre que había formado. Yahvé Dios hizo brotar de la tierra toda clase de árboles de hermoso aspecto y (de frutos) buenos para comer, y en el medio del jardín el árbol de la vida, y el árbol del conocimiento del bien y del mal. (Génesis 2, 8-9) 

Reflexión: 

Muchos dicen que parecería que el hombre no fuera de este planeta. Esto es un error, pero que tiene parte de verdad, porque el hombre no fue creado así como lo conocemos ahora, sino que él vivía feliz en el jardín del Edén y la tierra no le era enemiga, ya que todo estaba en armonía: El hombre con Dios, el hombre con la naturaleza y consigo mismo. Pero había un Envidioso que esperaba el momento oportuno para vengarse de Dios en su criatura predilecta: el hombre. Dios colocó en medio del jardín el árbol del conocimiento del bien y del mal, porque el hombre debía amar a Dios con libertad, debía seguir el consejo del Señor y fiarse de su Palabra y voluntariamente mantenerse en el bien.

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