Actualizado el lunes 27/AGO/18

Tema de hoy

Si recibimos una gracia... 

Si recibimos una gracia de Dios, debemos usarla para el bien, para dar gloria a Dios y no para el mal. Hay muchos que reciben un don de Dios y lo usan para el mal, como hacen los pecadores con la buena salud que tienen, la utilizan para seguir pecando. ¡Qué locura! Creen que son eternos y que vivirán siempre así y que nunca les sobrevendrá la prueba. Y tal vez toda la vida vivan así, porque el demonio les esconde su odio y no le pone trabas a su vida, porque total en el Infierno tendrá el tiempo suficiente para poder torturarles, tendrá la eternidad. Así que por el momento los demonios les hacen la vida fácil a los pecadores y le proveen a todos sus deseos materiales y terrenos. Pero si Dios, por un acto de su Misericordia, les envía a estos pecadores alguna enfermedad o dolor para que entren en razón y se conviertan, a veces estos hombres maldicen a Dios y solo quieren recuperar la salud para seguir pecando. ¡Pobre Dios, que no sabe qué hacer con ciertas almas a las cuales ninguna medicina les hace bien para salvarles el alma!

Nosotros debemos tomar el ejemplo de Dios, que del mal saca siempre un bien, y no de Satanás, que del bien trata de sacar siempre un mal. Nosotros, con la gracia que recibimos, debemos saber aprovecharla para el bien y hacerla producir sus frutos, y saber que todo lo que permita Dios en nuestra vida es por puro amor y todo sirve para hacernos más santos, incluso hasta las penas y sufrimientos más grandes, pues como dice la Escritura: “Todo es para el bien de los que aman a Dios”.

No envidiemos al que es pecador y le va todo bien sobre la tierra, porque no sabemos cuál será su fin. Nosotros tratemos de cumplir los Diez Mandamientos y no nos quejemos por nada de lo que nos suceda, que todo es Misericordia de Dios hacia nosotros.

¡Ave María purísima!

¡Sin pecado concebida!

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