(Sección especialmente dedicada a los Apóstoles de la Divina Misericordia)

Actualizado el sábado 3/NOV/18

Fragmento del Diario de Santa Faustina Kowalska,
"La Divina Misericordia en mi alma", con comentario

Sacrificio del Señor.   

88    (37) + Cuando fui a la adoración, sentí la cercanía de Dios.  Después de un momento vi. a Jesús y a Maria.  Esta visión llenó mi alma de alegría y le pregunté al Señor: ¿Cuál es tu voluntad, Jesús, en esta cuestión en la que el confesor me ordena preguntar?  Jesús me contestó: Es Mi voluntad que esté aquí y que no se dispense a sí mismo.  Y pregunté a Jesús si estaba bien la inscripción: “Cristo, rey de Misericordia”, Jesús me contestó: Soy Rey de Misericordia, y no dijo “Cristo”.  Deseo que esta imagen sea expuesta en público el primer domingo después de Pascua de Resurrección.  Ese domingo es la Fiesta de la Misericordia.  A través del Verbo Encarnado doy a conocer el abismo de Mi misericordia. 

Comentario: 

Con la Encarnación del Verbo, Dios nos muestra Su Misericordia. Y pensemos cuando nosotros debemos levantarnos de la cama un duro día de invierno, y estamos bien calentitos en la cama y debemos destaparnos y tomar el frío de la habitación. ¡Cómo nos cuesta! Pues bien, el Verbo de Dios estaba en la Santísima Trinidad, en el Cielo, estaba infinitamente feliz. Pero por amor y misericordia quiso dejar ese bienestar perfecto para venir a sufrir a este mundo frío que es la Tierra. Él era el Todo y se quiso hacer la nada, el último de todos, por amor a los hombres, por amor a cada uno de nosotros con nombre y apellido. Solo un Dios que es amor y misericordia podía realizar semejante obra.

Jesús, en Vos confío.

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