Actualizado el domingo 31/JUL/22

Diario vivir

Celo apostólico. 

En nuestro vivir cotidiano no debe faltar el celo apostólico, porque desde que fuimos bautizados, y con mucha mayor razón si también estamos confirmados, todos somos apóstoles.

No hace falta salir a predicar ni estar citando a cada momento un versículo de la Biblia, sino que nuestro apostolado se debe hacer con las cosas comunes de cada día, haciendo y cumpliendo a la perfección nuestro deber.

Ya con el sólo hecho de vivir cristianamente en medio de este mundo pagano, es ya un grandísimo apostolado, porque el mundo de hoy no tiene modelos que imitar, sino los de la televisión y el cine, que dejan mucho que desear, y no tienen los valores del Evangelio.

Entonces seamos nosotros esos modelos que el mundo necesita. ¿Es algo muy descabellado? No, de ninguna manera, porque el mismo Jesús lo ha pedido en el Evangelio: “Que los hombres vean sus buenas obras y glorifiquen al Padre que está en el Cielo”, ha dicho el Señor.

Así que en nuestro diario vivir debemos tener también nuestra llama apostólica, incluso con alguna palabra de aliento y consejo, y también citando la Palabra de Dios, porque muchos hermanos que viven con nosotros no conocen nada, o conocen muy mal a Dios y sus cosas, y si nosotros no hablamos, Dios nos pedirá cuentas en el Día del Juicio, e incluso esos hermanos, en el Juicio, nos culparán de que pudiéndolos instruir, no lo hicimos, dejándolos a la deriva.

Pero también es cierto que algunos son muy reacios y si no creen a Moisés y a los Profetas, no se convencerán aunque un muerto resucite, como se lo dijo Abraham al rico que estaba en el Infierno, en la parábola del Evangelio.

Hagamos nuestra parte, sin cansar ni ser sermoneadores, viviendo como verdaderos hijos de Dios, dando el ejemplo, cumpliendo los Mandamientos, y cuando sea prudente y necesario, también anunciar alguna verdad cristiana, para iluminar a los prójimos que conviven con nosotros.

En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

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"Porque aquel que se salva sabe, y el que no, no sabe nada."