Actualizado el martes 26/JUL/22

Dios es bueno y nos ama

Bendecir a Dios. 

A veces nos puede suceder que no sabemos por qué Dios permite alguna desgracia en nuestras vidas o en las vidas de quienes amamos. Pero tratemos de no juzgar a Dios y menos de pensar que Él es malo. Veamos y leamos más bien el libro de Job en el Antiguo Testamento, que arrojará luz para entender que el mal, todo el mal, nunca viene de Dios, sino del Maligno.

El Santo Job, a pesar de todas las desgracias que padeció, no renegó de Dios ni dejó de ser justo, sólo se preguntaba porqué, y se lo preguntaba a Dios.

Pero los porqués no hay que preguntárselos a Dios, que Él los sabe y que muchas veces nosotros no los podríamos entender en este mundo, y sí los entenderemos en el más allá, y nos daremos cuenta de que todo fue por amor de Dios hacia nosotros.

Siendo las cosas así, y sabiendo que Dios todo lo que hace o permite, siempre es por amor, conviene que ya desde ahora de la tierra le demos gracias al Señor. Aunque nuestro rostro esté bañado en lágrimas y nuestro corazón se oprima por el dolor de la pérdida de un ser querido o una desgracia en la familia, no dejemos de bendecir a Dios, y aceptar dócilmente su voluntad, como la aceptó Jesús, como la aceptó María.

La vida del hombre sobre la tierra es una prueba, y lo que verdaderamente vale es la otra vida, que se gana con lo que hacemos en esta vida.

Miremos las vidas de Jesús, de la Virgen, de los Santos, y nos daremos cuenta de que los amigos de Dios tienen muchos padecimientos, pero ¿y en el más allá? ¡Son los eternos triunfadores y alaban eternamente la bondad del Señor!

 

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En esta sección creada el 11 de Julio de 2011, memoria de San Benito abad, iremos meditando sobre la bondad de Dios y el amor que Él tiene hacia nosotros. Porque no hay nada que ayude más en la vida espiritual que el sabernos amados por Dios en todas las circunstancias, confiando en que Él es la Bondad infinita y que de Él no puede venirnos nunca ningún mal.