Máxima del Evangelio: Y cuando oren, no sean como los hipócritas, que gustan de orar en las sinagogas y en las esquinas de las plazas bien plantados para ser vistos de los hombres; en verdad les digo que ya reciben su paga. Tú, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu cuarto y, después de cerrar la puerta, ora a tu Padre, que está allá, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. (Mt 6, 5-6).