(Sección especialmente dedicada a los Instrumentos de la Divina Misericordia)

Actualizado el domingo 31/JUL/22

Mensaje a los Instrumentos de la Divina Misericordia 

 

 

Fátima, 25 de noviembre de 1978

Vigilia de la fiesta de Cristo Rey

Mi acción materna.

“Hijos míos predilectos, en todo momento dejaos conducir por Mí y secundad siempre los deseos de mi Corazón Inmaculado.

En el silencio y en lo escondido vuestra Madre Celeste está ahora realizando su gran designio de amor.

Ésta es la hora de mi batalla. Con vosotros he comenzado ya a atacar a mi Adversario precisamente allí donde parece haber obtenido momentáneamente la victoria.

Donde Satanás ha demolido, Yo construyo.

Donde Satanás ha herido, Yo curo.

Donde Satanás ha vencido, Yo obtengo ahora mi mayor triunfo.

En esto se hace visible a todos mi acción maternal.

Soy Madre, y mi acción parte de lo profundo de mi Corazón Inmaculado para ayudar a todos los hijos que se encuentran ahora en grandes dificultades.

Sobre todo mi amor quiere manifestarse de manera extraordinaria hacia aquellos que se han descarriado y corren el grave peligro de perderse eternamente.

En mi acción maternal resplandece todo el amor de Dios, que quiere derramar sobre el mundo los ríos de su amor misericordioso.

Han llegado los tiempos en que el desierto del mundo será renovado por el amor misericordioso del Padre, que en el Espíritu Santo quiere atraer a todos al Corazón divino del Hijo, para que finalmente pueda resplandecer en el mundo su Reino de verdad y de gracia, de amor, de justicia y de paz.

La Iglesia y el mundo podrán así alcanzar un esplendor que hasta ahora no han conocido.

Y para que pueda más patentemente resplandecer su misericordia, Dios ha confiado la preparación de esta renovación a mi acción maternal.

Quiero que los tiempos se abrevien porque muchas almas cada día se pierden eternamente.

Cuántas almas van al infierno..., porque ya no se ora, porque el pecado se propaga y ya no se repara, porque se sigue el error con toda facilidad.

Puedo abreviar los tiempos de la gran purificación a través de vosotros, apóstoles de luz de mi Corazón Inmaculado.

Tengo prisa de reuniros de todas partes del mundo, hasta que se cumpla el número que el Padre ha establecido.

Por esto sobre todo en cada uno de vosotros ejerzo mi acción materna. Esta será cada vez más fuerte y evidente, hasta el momento en que todos estaréis prontos a cumplir la misión que os espera.

Desde esta tierra, donde me manifesté como la Mujer vestida del sol, os bendigo, hijos predilectos esparcidos por todas partes del mundo, para que podáis reflejar siempre el esplendor de vuestra Madre Inmaculada.”

(Mensaje de la Santísima Virgen al Padre Gobbi, del Movimiento Sacerdotal Mariano)

Si desea recibir estos mensajes por email, suscríbase a los Instrumentos de la Divina Misericordia haciendo CLIC AQUÍ