(Sección especialmente dedicada a los Caballeros de la Purísima)

Actualizado el jueves 14/JUL/22

Mensaje a los Caballeros de la Purísima

Detrás de un gran hombre... 

Detrás de un gran hombre, siempre hay una gran mujer. Así dice el dicho popular y se cumple muchas veces.

Nosotros también, si queremos llegar a ser grandes hombres, grandes santos e intrépidos soldados de Jesús, es necesario que detrás de nosotros haya una gran mujer, la Mujer, la Santísima Virgen, que es nuestro apoyo y empuje para realizar grandes cosas por el Reino de Dios en las almas y en el mundo.

“No es bueno que el hombre esté solo”, ha dicho Dios en el Génesis. Y nosotros, los Caballeros de la Purísima, lo podemos aplicar muy bien no en cuanto que debamos casarnos si estamos solteros, sino en  que no es bueno que estemos solos, sino que debemos buscar la unión y compañía de la Santísima Virgen, de unirnos a Ella completamente a través de la consagración que hemos hecho, y la cual debemos renovar frecuentemente y, sobre todo, vivirla cada vez mejor, más entregados a María, para que Ella nos posea completamente, y seamos todo de Ella y Ella sea toda de nosotros.

Todo caballero tiene su dama. Nosotros, Caballeros de la Purísima, tenemos también nuestra Dama, la Virgen, que supera en hermosura y bondad a cualquier princesa o reina de la tierra. Combatamos entonces por Ella, con su amor en nuestro corazón y la imagen de su rostro en nuestra alma.

¡Ave María Purísima!

¡Sin pecado concebida!

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