Actualizado el domingo 4/FEB/24

(Sección especialmente dedicada para los Apóstoles del Rosario)

Mensaje sobre el Santo Rosario

El Padre da todo a su Hijo. 

Debemos recitar la oración dominical con la certeza de que el Padre eterno la escuchará, por ser la oración de su Hijo, a quien Él escucha siempre y cuyos miembros somos. ¿Podría, acaso, un Padre tan bueno rechazar una súplica tan bien fundada, apoyada como está en los méritos e intercesión de Hijo tan digno?

(El Secreto Admirable del Santísimo Rosario, San Luis M. Grignion de Montfort)

Comentario:  

Jesús nos dice en el Evangelio una comparación del Padre celestial con los padres de la tierra. Él dice que si un padre terreno, aunque sea malo, sabe dar cosas buenas a sus hijos, cuánto más dará cosas buenas el Padre eterno al hijo que se las pida.

Pero si este hijo que pide es su propio Hijo Unigénito, Jesucristo, entonces no hay medida para lo que el Padre le concede. Y nosotros estamos muy unidos a Jesús, especialmente si estamos en gracia de Dios, porque el que reza estando en pecado mortal no puede alcanzar nada de Dios, a no ser la conversión del corazón.

Cristo es la Cabeza y nosotros somos los miembros de ese Cuerpo Místico que es la Iglesia, y por eso al rezar el Padrenuestro, somos la misma boca de Cristo que pide al Padre todo lo necesario para la vida espiritual y material del hombre sobre la tierra.

Si Jesús dice que cuando dos o más personas se unen en la tierra para pedir algo a Dios, lo obtienen con seguridad; ¡con cuánta mayor razón obtendremos lo que pedimos si nos unimos a Jesús, el Hombre-Dios, que reza junto a nosotros y pide con nosotros al Padre! Y no hay mejor oración para dirigirnos a Dios que el Padrenuestro.

Presentación en Power Point para rezar el Santo Rosario: clic aquí

 

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