Actualizado el viernes 5/AGO/22

Rayos de Fe

El mal más grande. 

Debemos estar convencidos que el mal más grande y del cual tenemos que cuidarnos, es el pecado. Porque por el pecado nos vienen todas las adversidades y desgracias, tanto individuales como colectivas.

Hoy ya no se habla del pecado. Incluso los sacerdotes ya muchos ni lo nombran, ni dicen que es necesario cumplir los Diez Mandamientos para salvarse e ir al Cielo, y para evitar el Infierno.

Pero si borramos de un plumazo el pecado, entonces ¿qué queda de la Revelación? Porque si el pecado no existe, entonces es en vano que haya venido Cristo a rescatarnos y a salvarnos. ¿De qué nos habría salvado el Señor, si ya no hay pecado?

Estemos atentos porque Satanás es muy astuto y nos quiere hacer creer que todo es lo mismo y que las cosas son según la lente con que se mira. Este es un gran engaño, porque las cosas no son según el cristal con que se miren, sino que son como son, independientemente del cristal con que se mire. En todo caso hay que mirar todas las cosas con el cristal con que las mira Dios, como las ve Dios, y eso sí es verdadero.

Hoy cada uno quiere tener su opinión, y cada cual se quiere hacer un Evangelio a su medida, tomando lo que le gusta, y descartando lo que le incomoda.

No juguemos con Dios porque la salvación es cosa seria y a Dios no se le engaña, y tampoco se le engaña a Satanás, que pide enseguida el pago cuando nos entregamos a él por el pecado.

Tengamos horror al pecado como el mal más grande, como el único mal, y digamos como los santos: “¡Morir, antes que pecar!”.

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"¡Simón, Simón! Mira que Satanás ha solicitado el poder sacudirlos como trigo; pero yo he rogado por ti, para que tu fe no desfallezca. Y tú, cuando hayas vuelto, confirma a tus hermanos." (Lc 22, 31-32)

"Bien sabemos por qué perturbaciones están hoy agitados, en lo tocante a la fe, algunos grupos de hombres, los cuales no escaparon al influjo de un mundo que se está transformando enteramente, en el que tantas verdades son o completamente negadas o puestas en discusión. Más aún, vemos incluso a algunos católicos como cautivos de cierto deseo de cambiar o de innovar. La Iglesia juzga que es obligación suya no interrumpir los esfuerzos para penetrar más y más en los misterios profundos de Dios, de los que tantos frutos de salvación manan para todos, y, a la vez, proponerlos a los hombres de las épocas sucesivas cada día de un modo más apto. Pero, al mismo tiempo, hay que tener sumo cuidado de que, mientras se realiza este necesario deber de investigación, no se derriben verdades de la doctrina cristiana. Si esto sucediera -y vemos dolorosamente que hoy sucede en realidad-, ello llevaría la perturbación y la duda a los fieles ánimos de muchos." (Papa Pablo VI)

Es por eso que he creado esta sección, Rayos de Fe; como quien dice Rayos de Sol, es decir, rayos de luz que fortalezcan nuestra fe y la de muchos. En ella iremos repasando las verdades fundamentales de nuestra Santa Religión Católica, tomando como referencia los artículos del Credo del Pueblo de Dios, compuesto por el Papa Pablo VI.

Esta sección es creada el 29 de junio de 2009, solemnidad de los Santos Pedro y Pablo, apóstoles, a quienes se la encomendamos.