Actualizado el domingo 31/JUL/22

Reflexión mariana

María, Reina de la Paz. 

Si Jesús es el Príncipe de la Paz, María, su Madre, es la Reina de la Paz, y como tal nos da la paz y nos la conserva si nos entregamos a Ella. En estos tiempos la paz es amenazada interior y exteriormente, por eso es necesario que nos consagremos al Corazón Inmaculado de María para gozar de una paz profunda y estable, y no dejarnos llevar por la angustia y el miedo o la inquietud. Allí donde hay paz, está Dios. Allí donde hay inquietud, está merodeando Satanás. Hagamos una sincera confesión de nuestros pecados para lograr la paz del alma y así, estando en paz con Dios y con nuestros hermanos, viviremos felices en este mundo, en medio de las penalidades que todos debemos soportar para ganar el Cielo.

Si desea recibir estas Reflexiones marianas en su correo electrónico, por favor
SUSCRÍBASE AQUÍ