Actualizado el sábado 12/NOV/22

Repasando el Catecismo

44. ¿Cuál es el misterio central de la fe y de la vida cristiana?

232-237

El misterio central de la fe y de la vida cristiana es el misterio de la Santísima Trinidad. Los cristianos son bautizados en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

(Del Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica)

 

Comentario:

 

Si este es el misterio de la vida y la fe de los cristianos, la Santísima Trinidad, entonces debemos preguntarnos si estamos viviendo el cristianismo teniendo este misterio en cuenta.

Porque aunque parezca mentira conocemos todos los mandamientos y los misterios de la fe, y los sabemos de memoria, pero nos olvidamos de vivirlos.

Por ejemplo, sabemos muy bien que el primer mandamiento dice que hay que amar a Dios sobre todas las cosas y con todas las fuerzas.

Ahora bien, ¿quién practica este mandamiento como se debe practicar?

Creemos en que Dios es Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Ahora bien, ¿hablamos con Él?, ¿nos encomendamos a las distintas Personas de la Trinidad para emprender todas nuestras acciones de cada día?

No es necesario saber muchas cosas para agradar a Dios, sino vivir las pocas cosas que sabemos, ya que en esto consiste la perfección, puesto que Dios nos juzgará según haya sido nuestra conducta.

¡Alabado sea Dios!

 

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Aquí transcribo unas palabras del fallecido Obispo Manuel González, que nos hablan de la importancia del Catecismo:

"Decía yo en el año 33 en plena república laica: Al grito de moda oficial de "¡Nada de Catecismo!", que muchas veces se traduce en "¡Todo contra el Catecismo!", no creo que haya católico ni católica de veras, y, a fuer de tal, enterado y persuadido de lo que es y vale su Doctrina, que no oponga con todo su corazón el suyo de "¡Todo por el Catecismo!"

Nuestro deber y nuestra conciencia de católicos nos dicen que, no solamente hay que suplir el Catecismo que deja de enseñarse en las escuelas laicas oficiales, sino que hay que inundar a las almas de chicos y grandes con enseñanzas de Doctrina cristiana.

¿Quién, que quiera un poco, no más, a su Religión y a su Patria puede impasible ver venir generaciones, irreligiosas, sin temor ni esperanza, sin fe ni conciencia, sin ley de Dios ni freno de respeto a la Autoridad de los hombres que de Él viene?

Repito hoy en plena recristianización de España: hay que dar Catecismo a todos y mientras más mejor y en todas las formas que la conciencia, el celo y el ingenio dicten porque quedan muchos laicos y muchos emboscados, y la salvación completa no puede venir sino del Catecismo bien sabido y practicado."