Actualizado el martes 5/MAR/19

Tema de hoy

Confianza y obediencia. 

La confianza en Dios es también obediencia, pues si confiamos en Él, le obedeceremos en sus Mandamientos y enseñanzas.

Ya la Sagrada Escritura promete toda suerte de bienes para el hombre obediente; dice que “el hombre obediente cantará victoria”. Y por eso nosotros debemos ser obedientes a Dios, y lo seremos en la medida en que confiemos en Él, porque si confiamos en su amor, no podremos menos que obedecerle en todo, pues sabemos que el Señor es Bueno y quiere y todo el bien para nosotros.

Recordemos que la virtud de la obediencia fue la que practicó Jesús, que obedeció hasta la muerte y muerte de Cruz. María también fue la gran obediente al Padre. Por eso, si queremos imitar a Jesús y a María, como en realidad tenemos la obligación de hacer por ser cristiano; es necesario que seamos muy obedientes a Dios.

Si cumplimos los Diez Mandamientos, seremos felices aquí en la tierra y luego heredaremos el Cielo. No quiere decir esto que no tengamos problemas en la tierra, porque el demonio hará lo posible por acobardarnos y alejarnos del buen camino; pero si bien tendremos dificultades y dolores causados por Satanás, también es cierto que tendremos la conciencia tranquila y eso nos dará mucha paz y alegría espiritual, y saldremos vencedores de todas las pruebas de la vida.

En cambio si no somos obedientes a Dios, si no cumplimos los Diez Mandamientos, cada vez seremos más infelices, en este mundo y en el venidero.

Dios es Padre, y como “Padre” es Bueno y quiere lo mejor para sus hijos. Confiemos muchísimo en Él y obedezcámosle en todos sus deseos como hijos amorosos que somos.

¡Ave María purísima!

¡Sin pecado concebida!

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