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✦ Donar ✦Colabore con esta obra Oraciones básicasÍndice de oracionesOraciones esencialesPadre nuestro Ave María Gloria Credo de los Apóstoles Credo Niceno-Constantinopolitano Salve Acto de contrición Oraciones a la Virgen MaríaÁngelus Regina Coeli Magnificat Bendita sea tu pureza Acordaos (Memorare) Letanías Lauretanas Al Espíritu Santo y a los ÁngelesEspíritu Santo Ángel de la Guarda San Miguel Arcángel Oraciones de cada díaOraciones esenciales
Padre nuestroPadre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre, venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén. Ave MaríaDios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. GloriaGloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén. Credo de los ApóstolesCreo en Dios Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Credo Niceno-ConstantinopolitanoCreo en un solo Dios, Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible. SalveDios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra, Dios te salve. Acto de contriciónPésame, Dios mío, y me arrepiento de todo corazón de haberos ofendido. Pésame por el infierno que merecí y por el cielo que perdí. Pero mucho más me pesa, porque pecando ofendí a un Dios tan bueno y tan grande como Vos. Antes querría haber muerto que haberos ofendido, y propongo firmemente no pecar más y evitar todas las ocasiones próximas de pecado. Amén. Oraciones a la Virgen María
ÁngelusEsta oración, que en su forma actual ya se conocía en el s. XVI, nos recuerda el gran misterio de la Encarnación, por el cual María fue elevada a la excelsa dignidad de Madre de Dios. V. El Ángel del Señor Anunció a María. Oremos: Regina CoeliEsta antífona, que data del s. X, se reza durante el tiempo pascual en vez del Ángelus (siempre de pie) V. Reina del Cielo, alégrate, aleluya. Oremos: Magnificat(Lc. 1, 46-55) Mi alma canta la grandeza del Señor, y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador, porque él miró con bondad la pequeñez de su servidora. Bendita sea tu purezaBendita sea tu pureza, Acordaos (Memorare)Acordaos, ¡oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorando vuestro auxilio, haya sido desamparado. Animado por esta confianza, a Vos acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y gimiendo bajo el peso de mis pecados me atrevo a comparecer ante Vos. Oh madre de Dios, no desechéis mis súplicas, antes bien, escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén. Letanías LauretanasSeñor, ten piedad de nosotros. Dios Padre Celestial, ten piedad de nosotros. Santa María, ruega por nosotros. Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios. Oremos: Concédenos, Señor y Dios nuestro, que podamos gozar de la salud del alma y del cuerpo, y por la intercesión de la Santísima Virgen María, líbranos de las tristezas de este mundo y danos la eterna alegría. Por Cristo nuestro Señor. Amén. Al Espíritu Santo y a los Ángeles
Espíritu SantoVen, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. V. Envía, Señor, tu Espíritu y serán creados. Oremos. Dios, que has iluminado los corazones de tus fieles con la luz del Espíritu Santo, danos el gustar todo lo recto según el mismo Espíritu y gozar siempre de su consuelo. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén. Ángel de la GuardaÁngel de Dios, que eres mi custodio, ya que la soberana piedad me ha encomendado a ti, ilumíname, guárdame, rígeme y gobiérname. Amén. San Miguel ArcángelSan Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla, sé nuestro amparo contra la perversidad y acechanzas del demonio. Oraciones de cada día
Oraciones de la mañana+ Por la señal de la Santa Cruz, + de nuestros enemigos + líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Señor y Dios mío, en quien creo, en quien espero, a quien adoro y amo con todo mi corazón; te doy gracias por haberme creado, redimido, hecho cristiano y por haberme conservado la vida en esta noche. Te ofrezco todos mis pensamientos, palabras, obras y trabajos del presente día, a mayor honra y gloria tuya, en penitencia por mis pecados y en sufragio de las almas del purgatorio. Dame, Señor, tu gracia para que pueda servirte fielmente en este día, y me vea libre de todo pecado y de todo mal. Amén. Padre nuestro... Dios te salve, María... Consagración al Sagrado CorazónOh Jesús mío, por medio del Corazón Inmaculado de María Santísima, te ofrezco las oraciones, obras y trabajos del presente día, para reparar las ofensas que se te hacen y por las demás intenciones de tu Sagrado Corazón. Oración a la Santísima VirgenOh Señora mía, oh Madre mía, yo me ofrezco del todo a ti, y en prueba de mi filial afecto, te consagro en este día, mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón, en una palabra, todo mi ser. Ya que soy del todo tuyo, oh Madre de bondad, guárdame y defiéndeme como cosa y posesión tuya. Amén. A San JoséSeñor, que con inefable providencia te has dignado escoger a San José para esposo de tu santísima Madre, haz que así como le veneramos cual protector en la tierra, así sea él nuestro intercesor en el cielo. Amén. Al Ángel de la GuardaÁngel de Dios, que eres mi custodio, ya que la soberana piedad me ha encomendado a ti, ilumíname, guárdame, rígeme y gobiérname en este día. Amén. Oraciones de la nocheSeñor y Dios mío, en quien creo, en quien espero, a quien amo más que a todas las cosas, te doy gracias por haberme creado, redimido, hecho cristiano y conservado en este día. Dame luz y gracia para conocer mis pecados y arrepentirme de ellos. Te adoro, Dios mío, postrado con profunda humildad ante tu presencia soberana. Creo en ti, porque eres Verdad infalible. Espero en ti, porque eres Bondad infinita, fiel a tus promesas. Te amo con todo mi corazón, porque eres sumamente amable, y amo a mi prójimo como a mí mismo por amor a ti. Examen de concienciaEs indispensable, para la vida normal del cristiano, no descuidar, ni una noche, el examen de conciencia o revisión del día. Se puede hacer según el siguiente orden: A. Dar gracias a Dios por los beneficios recibidos. B. Pedir gracia para conocer los pecados y detestarlos. C. Examinar brevemente las faltas cometidas durante el día, particularmente el defecto dominante. D. Pedir perdón a Dios por dichas faltas. E. Proponer enmienda con su gracia. Oración de San BernardoAcordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se oyó decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos. Animados con esta confianza, a Vos también acudimos, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y gimiendo bajo el peso de nuestros pecados, nos atrevemos a comparecer ante vuestra presencia soberana. Oh Madre de Dios, no despreciéis nuestras súplicas, antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén. Al Ángel de la GuardaÁngel de Dios, que eres mi custodio, ya que la soberana piedad me ha encomendado a ti, ilumíname, guárdame, rígeme y gobiérname en esta noche. Amén. A San JoséGlorioso San José, padre adoptivo de Jesús y esposo de la bienaventurada Virgen María, te elijo, desde ahora y para siempre, por mi particular patrono, por dueño y director de mi alma y de mi cuerpo, de mis pensamientos, palabras y obras, de mi vida y de mi muerte. Te suplico me recibas por servidor tuyo perpetuo, me asistas en todas mis acciones, y me obtengas la inestimable gracia de vivir y morir como tú, en el amor de Jesús y de María. Amén. Himno de CompletasDisipa la densa noche, Custódiame esta noche Si el sueño cierra los ojos, Rechaza a nuestros rivales, A ti, Cristo, Rey clemente, Oración conclusivaVisita, Señor, esta habitación, y aleja de ella las insidias del enemigo; que tus santos ángeles habiten en ella y nos guarden en paz y que tu bendición esté siempre con nosotros. Por Cristo nuestro Señor. Amén. El Señor todo poderoso nos conceda una noche serena y una muerte santa. Amén. Leer el libro "El gran medio de la oración" de San Alfonso María de Ligorio |
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